Consiga
un frasco con miel de boca ancha. Vierta dentro del mismo siete
monedas doradas y una llave del mismo color. Cierre el frasco y fije
por fuera, de un lado, una estampita de San Marcos y, del otro, un
pedido concreto de prosperidad, por ejemplo: “Quiero este año
tener mi casa propia”.
Un
día viernes, encienda un velón de San Marcos frente al frasco y
rece diciendo así: “San Marcos de León,
tú que dominaste al león y
a
toda criatura que se oponga al bien, haz que nada se interponga para
cumplir mi deseo”.
Deje
que el velón se consuma. Guarde el frasco en un lugar oculto de la
casa.
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